En un compromiso por descentralizar la gestión y atender de cerca las necesidades del campo, el Consejo Provincial de Loja trasladó su sesión a la parroquia rural y fronteriza de Limones, los consejeros y alcaldes abordaron diversos temas orientados al desarrollo de las comunidades.
Uno de los puntos, fue la autorización de la incidencia económica para la firma del décimo noveno contrato colectivo con el Sindicato Único de Obreros de la Prefectura, un paso que permite garantizar los derechos laborales. El prefecto, Mario Mancino, enfatizó el significado de consolidar este acuerdo, señalando que es un reconocimiento para los aproximadamente 420 trabajadores, reafirmando que la estabilidad laboral y el bienestar de sus familias son prioridad para su administración.
Además, la sesión propició un espacio de diálogo constructivo donde los consejeros provinciales plantearon propuestas para optimizar las competencias de la Prefectura. Ante estos requerimientos, el prefecto Mancino, junto a su equipo de directores técnicos, expuso de manera clara los cronogramas de intervención planificados para la provincia, enfocándose en la mejora urgente de la vialidad rural, la optimización de los sistemas de riego y el fortalecimiento de la producción local.
